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Un pequeño experimento

Martes, 26 de julio de 2005

Ya estoy aquí

¡He vuelto!

Con pena y no por el regreso, porque es bueno regresar y regresar bien, si no por lo que dejas.

Entre otras cosas el fresquito, el poder dormir con una colcha y necesitar una chaqueta por la noche. Ha hecho calor, pero no el que hace aquí. Además allí hay agua por todas partes y eso se nota.


He estado en una Isla.

Llovió el sábado por la noche! Esa lluvia fina que tiene Galicia, que parece que no es nada pero que te cala. No hacía frío. También ha hecho calor y hemos estado en la playa aunque no se me note mucho porque ni soy de ponerme mucho al sol, ni de ponerme muy morena.

El sábado pasado, celebraron la procesión marítima de la “Virgen del Carmen”. Eran fiestas. En cada pueblo en cada puerto, la celebran en diferentes fechas debido a las mareas. No todos los barcos tienen el poco calado (medida vertical de la parte sumergida de un barco) necesario para poder atracar en el puerto con marea baja y entonces esperan a una marea alta para poder atracar y que la gente y la Virgen puedan embarcar. Eso hace que la fecha de la procesión y de la fiesta pueda no coincidir con la fecha de la celebración del día del Carmen, como ha ocurrido este año.

Es preciosa esta procesión, los muchos barcos, que acompañan al de la Virgen que va llena de marineros, militares y de gente que la escoltan, se llenan de banderas y colorido y, por tradición, van pasando cerca del barco de la Virgen para recibir como una bendición. Más o menos, en mitad de la travesía, se echan coronas y ramos de flores al mar como ofrenda a los marineros fallecidos.



El día estaba un poco nublado aunque también salió el sol. En el barco, en la travesía que da la vuelta a media isla y va de un puerto a otro, se estaba bien, aunque nos quemó un poquito el sol y el aire del mar. Nos invitaron a comer empanada de mejillones y empanada de manzana y también nos dieron bebida. ¡Buenísimas!

Por la noche, cuando los fuegos artificiales, por tierra y por mar, empezó a llover y así estuvo toda la noche.

Han sido vacaciones de recuerdos y sentimientos.

Me gusta estar en esa Isla. Es preciosa y la mires por donde la mires, te llena de sensaciones.

Desde hace ya unos cuantos años, hay un puente sobre la ría, que comunica la península con la Isla, pero cuando yo fui por primera vez, con mis padres y mis hermanos, había una “motora” (un barco transbordador pequeño), que hacía, si no recuerdo mal, cuatro viajes al día (dos por la mañana y otros dos por la tarde) y te dejaba allí. Ni siquiera pasaba el coche, se dejaba aparcado en el puerto peninsular, desde donde salía la motora (cualquiera hace eso hoy, a la vuelta no sé si encontraríamos algo). Hace muchos años y por eso tengo tantos recuerdos de allí. Por aquélla época, en la Isla se iba a todos sitios andando, sólo el médico tenía coche. Y no había gente “de fuera”: en verano éramos dos o tres familias de Madrid las que estábamos allí de vacaciones, así pasaba, que nos conocía todo el mundo y aún hay quien te recuerda cuando te ve hoy.

Ahora no es igual, está claro, ahora hay coches por todos sitios y en todas o casi todas las casas, pero aún encuentras silencio y tranquilidad y puedes pasear por el monte, por las playas y por el pueblo sin agobios, incluso sin encontrarte a nadie.

Escuchar el silencio.

También es verdad que nosotros al tener amigos allí, disfrutamos de cosas que cualquier otro “turista” no puede, por ejemplo, nada más llegar nos llevaron unos mejillones recién cogidos de la batea (plataforma en el mar donde cultivan el mejillón) para comer cocidos y con limón. ¡Qué diferencia de sabor con los que comemos en Madrid! También nos trajeron unas almejitas para comer así, ¡qué buenas!

Otra de las cosas es que, en este caso, mi adolescente favorito se pudo ir a pescar en una dorna (barco pequeño de pesca propio de las Rías Bajas) y aunque ese día no pudieron coger mucho porque “hizo mar” (viento en la ría que hace que el pescado no pique, según lo definen ellos), disfrutó del paseo y de la experiencia.

Se lo ha pasado bien, sus “recelos” desaparecieron enseguida y como ha estado “a su bola”, pues mejor que mejor. Se le ha hecho corto, como a mí.

Ahora a esperar unos días para volver a trabajar, y en mitad de agosto volveré a tener vacaciones, pero creo que ya no saldré fuera.

Seguiré sufriendo, como muchos, el agobiante calor que hace aquí.


La amistad es un alma que habita en dos cuerpos, un corazón que habita en dos almas.


Por: MaríaS | General | Comentarios (6) | Referencias (0)

Comentarios

hola!! se nota que has vuelto, que me has llenado de comentarios :)
me alegro que os lo pasarais bien, con tus palabras me has recordao vigo y sus cosas, donde dentro de poco volveré a hacer los examenes de septiembre :(
besos

pablo | 26-07-2005 20:24:41

Pablo: no muy lejos de Vigo, en una ría cercana.... Siento haberte recordado los exámenes, espero que otras cosas buenas también.

María | 26-07-2005 21:28:56

Hola María, qué rápido pasa el tiempo!! me alegro que lo pasaras tan bien..y tu hijo ya me imaginaba que lo iba a disfrutar. besitos

cris | 26-07-2005 22:28:08

Bienvenida a casa, me alegro que lo hayas pasado bien, ya no hay ostras en la ria???

xodo | 27-07-2005 00:04:58

Es la única procesión que me parece emocionante. Quizás será por el mar que todo lo cura. Me alegro de tus tiempos humedos y agradables y de esos mejillones cocidos que me dan mucha envidia de la mala.

Se feliz. Muchos hechizos

Zifnab | 27-07-2005 00:49:49

Hello!!
..qué chulo lo de la procesión de la Virgen del Carmen!!..vi algo de eso estos días en la tv..que caña!!..Spain is different, es lo mejor y me encanta!..
Kiss!!

Sonybabe | 27-07-2005 14:18:50

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